29 de julio de 2016

El Desafio.

Cuando ya apenas quedan horas, no quiero dejar pasar esta costumbre de teneros presentes, ponerme en vuestra piel y recordar ese momento en el que uno siente el hormigueo en el estómago de la incertidumbre. Ese que nos hace preguntarnos si hemos entrenado de menos o de más. Si llevamos todos los achiperres necesarios, incluso, quien cojones nos manda meternos en estos berenjenales..... ya no es momento de dudas, ahora sólo toca ser agua, adaptarse a las circunstancias y disfrutar todo lo que se pueda. Pensar que lo tenéis todo. Un lugar de gentes acogedoras. Unos paisajes guapísimos. Un puñado de amigos pendientes. A por ello. ¡Que salga el Sol por Antenquera si quiere!, pero vosotros a lo vuestro. 

Este rutinas os tendrá presentes y tiene una colección de enormes abrazos preparada para daros cuando nos encontremos en Pola. No es otro el objetivo de mi viaje. ¡Aúpa Locos!


23 de junio de 2016

GTP 2016.


Ya queda poco. Ya queda nada. El GTP y el TP60 están a la vuelta de la esquina. Apenas poco más de
24 horas para comenzar la prueba larga y en la mayor parte de los participantes seguro que un montón de nervios, dudas e inquietudes.
Foto de Rec.Mountain
Las ultras se sufren .... y se disfrutan. Disfrutad del camino. Cada paso cuenta.
Los Locos un año más os estaremos esperando en el Avituallamiento de La Granja de San Ildefonso. Allí vamos a tener un Oasis preparado para vosotros. Donde recibiros con cariño. Donde atenderos como merecéis. Donde prestaros todo nuestro apoyo. Entregados y dispuestos.
Esperamos que de allí salgáis no como del Km 0 porque milagros no podemos hacer. Pero seguro que al menos os conseguimos quitar un puñado de cansancio y de dudas de la mochila que los kilómetros cargarán en vuestras piernas y mente
Así que ya sabéis. ¡Ningún retirado por falta de fe antes de la Granja! ¡Hay que llegar al km 81! ¡Teneis que visitar el Oasis que os vamos a preparar!. No podéis dejar que otros os lo cuenten.

PD. ¡¡Ojo!! Por muy bien que os atendamos no os dejaremos acomodaros y sestear. Con las pilas cargadas ¡¡A por la meta!!.

11 de mayo de 2016

CUT 2016. Zegama

Zegama es Zegama. Única e inigualable. Por sus paisajes pero sobre todo por sus gentes. Yo, tengo la inmensa fortuna de tener un pequeño puñado de amigos de aquella zona y volver a verles es siempre una enorme alegría.
Este 2016 nuestra querida cita anual de los Locos del Cerro nos llevo hasta la maravillosa tierra del Goierri. Es dejar la autopista y comenzar el descenso hacia Orzaute y las emociones vuelven. El estómago se revuelve y el corazón se dispara.
Ha sido una CUT irremediablemente marcada por la meteorología. Para lo bueno y para lo malo. Nos ha regalado un carrusel de cambios atmosféricos pasando del sol a la ventisca, lluvia, viento, granizo, nieve....ello nos ha permitido disfrutar de una gran variedad de momentos y paisajes pero, en lo personal me ha aconsejado ser prudente y no verme comprometido ni comprometer al grupo durante la parte más expuesta y técnica del recorrido.
Ni llegaba en las mejores condiciones ni tampoco se dieron ese día. Disfrute del kilómetro vertical que me encantó a pesar de no hacer techo. Disfrute de los kilómetros de maratón que hice. Disfruté por fin de la presencia de Ppong en esta cita. Disfrute de mis compañeros de viaje y sobre todo, disfrute del reencuentro con mis amigos zegamarras en cada rato que coincidimos. 
Hubo momentos agridulces no lo voy a negar. Entre otros porque siempre termine todos los recorridos anteriores hasta este pero, la Cut no son solo kilómetros y esfuerzo deportivo. Lo se por la amplia sonrisa y la limpia mirada de nuestra querida Arantxa. Ella también lleva todas y también forma parte de nuestra CUT sin  correr. 
Hay muchas formas de vivir, trabajar, disfrutar y participar en la CUT y todas valen.
Gracias Loc@s por preservar esta locura un año más y van cinco.
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4 de mayo de 2016

Betiko zoroak


Finos hilos de algodón blanco nube hilvanan la hilera de crestas, telar donde enganchase sus hermanas mayores, nubes de sombra y frío, a tejer el paisaje característico del pueblo de Zegama. Es temprano y he dormido poco, apenas un cerrar y abrir de ojos. Me ha despertado el ajetreo de cucharillas guiadas por manos somnolientas en su afán de marear un café que lucha por no mezclarse con el dulce azúcar que le arrebatará su esencial amargor, como si de un anticipo se tratara de lo que el tiempo hará durante las próximas doce horas con nosotros, guiado por la madre naturaleza que se ha propuesto una vez más demostrarnos que si la queremos hollar tendremos que sufrirla. Yo no desayuno antes de salir y por eso he hecho pereza en la cama, pero el bullicio de los preparativos, el ir y venir de los locos y la música que con todo el cariño ha preparado Alberto para meternos en situación, lejos de ayudar y debido al cansancio y la preocupación de lo que pueda acontecernos durante la jornada, hacen que esté de mal humor. Además, un vacío horada mi alma, burla de un destino inclemente que ha hecho que no estemos todos los que somos. Como no es habitual verme así (salvo mis queridas Elisa, Pa y Zoe pocas personas conocen esta parcela de mi ser) rápido los locos recaen en mi decisión de que el silencio sea quien me acompañe y hable por mí hasta bien avanzada la jornada.
Tejido ya el blanco techo pisamos la plaza de Zegama, punto de partida de sueños, alegrías y alguna, por qué no, decepción. Grata sorpresa nos espera al ver que Lurdes nos acompañará durante los primeros kilómetros. Mientras aguardábamos que agujas eclesiales marcaran las 7:00 hrs. en punto, hora impuesta por el “Jujuez”, frías gotas de suave lluvia hacen acto de presencia para recordarnos que estamos en zona verde y eso no es gratuito. Así, a partir de aquí la ruta se puede resumir en verde clorofila, olor a lluvia, blanca nieve, fría ventisca, cortadas aristas de cumbres caprichosas, donde recorrer sus crestas es como cabalgar olas que amenazan con romper contra el valle, valle de lechos de hojas “centenarias”, calor y frío, alegría y desesperación, sonrisas, nervios, agotamiento, esperanza y un punto y final inacabado, porque todos dejamos allí, de una u otra manera, la ilusión de volver a saborear ese barro característico y revivir lo que esta tierra indómita regala a todo el que a ella se da. Zegama ha sido, es y siempre será un lugar donde muchos de nosotros anhelamos volver antes incluso de haber partido.
Gracias a todos por haber hecho de esta CUT, para mí, algo especial y muchas gracias a la gran familia de Zegama por regalarnos su tiempo, cariño y amistad de forma incondicional, sin prejuicios, con humildad y ternura. Mila esker, bihotz-bihotzez.

Gora Zegama eta "Los Locos del Cerro" delakoak


P.D.: Esta CUT inicialmente iba dedicada en exclusiva a Prisillas y a Ppong por motivos sobradamente conocidos. Sin embargo, he decidido dedicársela a aquellos que estando desde el principio no pudieron ir. Locos, esta CUT fue por vosotros.

2 de mayo de 2016

Epílogo

No siento la lluvia, camino despacio hacia la puerta mientras la decepción se adueña de mis pensamientos. Todo había sido un bonito sueño.

28 de abril de 2016

CUT 2016. Zegama, la lluvia y sus gentes

Estoy nervioso como la primera vez. Es curioso porque ha habido ya muchas veces, pero siempre que se acerca una mis tripas comienzan ha revolverse, los nervios afloran, el estómago se cierra y no pego ojo. Un lustro ya desde la primera CUT y tengo que confesar que después de esa primera esta para mí es especial. He puesto mucho empeño en que salga perfecta, que todo esté "bajo control", que disfrutemos cosa mala y que nos deje un sabor de boca que impregne nuestras memorias de por vida. Algunos de vosotros me entenderéis cuando os digo que me siento todo un Prisillas en La senda del oso. Además, no he sido el único volcado con la CUT y todo apunta a lo más alto. Ahora, ya, aunque me resulte difícil, es momento de relajarse, disfrutar a tope y dejar que la bruma nos envuelva, la llovizna nos empape, la naturaleza nos embriague los sentidos y las gentes del norte, esas gentes a las que amo sin explicación racional, nos regalen momentos inolvidables. Señores, un año más y van cinco, comienza nuestra CUT.

  ¡Aupa esos Locos del Cerro y su santa locura!

23 de marzo de 2016

Prisi, maestro, compañero, amigo.

Nunca conoceremos todas aquellas vidas que hubiéramos vivido si nuestras circunstancias hubieran sido otras. Es muy posible que la mínima elección, cualquier opción por pequeña que nos pareciera en su momento, haya marcado nuestra vida con tinta indeleble. Desde luego, nunca lo sabremos. ¿Somos lo que somos por elección o porque se dio un conjunto de casualidades? ¿Tenemos la voluntad de conocer determinada gente o las circunstancias no llevan a ello?  

Todavía recuerdo el día que se presentó Prisi preguntando por las quedadas del club El Castillo. Su cara me sonaba de haberlo visto en varias carreras de la Sierra.  Me llamaba la atención la cantidad de gente que lo conocía. Sentía una mezcla de curiosidad y envidia sana por ese hombre menudo al que había sido incapaz de seguir y aguantar el ritmo en una Tragamillas. Por eso me alegró mucho que nos preguntara a Carlos Urueña y a mi. Yo entonces era un corredor de asfalto y probablemente todavía lo sería si ese día Josema no se hubiera acercado a nosotros. Quizá lo que ahora ocupa una parte importante de mi vida hubiera quedado en un sueño jamás soñado. Tanta satisfacción, tantas alegrías,  tantos momentos felices, perdidos en el limbo sin posibilidad alguna de redención. ¿Hubiera encontrado alguna afición que me hubiera dado la misma intensidad, esa sensación de sentirme en la cumbre del mundo aunque sea por un instante? ¿Una actividad que me aportara tan buenos momentos y ese buen puñado de amigos que me han dado las carreras de montaña? Ya nunca lo sabremos.

Ese fue el día,  uno más entre miles, en que mi vida dio un giro del que todavía no era consciente porque en ese momento ni siquiera me gustaba correr por el monte, algo que ya había probado sin mucho éxito. Así de simple son algunas de las elecciones importantes de nuestra vida. Llegamos a tomarlas sin tener la más mínima intención de hacerlo.

No recuerdo bien como llegamos a formar pareja aunque la constancia y la regularidad, algo que nos ha caracterizado siempre a ambos, pueden ser dos de los motivos principales. Han sido cientos de días compartiendo salidas, compartiendo ilusiones, confidencias, temores, preocupaciones, pesadumbres,  lesiones, vivencias, desgracias, proyectos… y alegrías, muchas alegrías, muchos días felices disfrutando en los más recónditos lugares de nuestra sierra.

Fue primero maestro, dirigiendo esos primeros pasos vacilantes por cualquier vericueto serrano, dando buenos consejos que te daban experiencia evitando errores de principiante; luego compañero, participando juntos en proyectos y carreras, planificando entrenos, preparando nuestra primera CUT; y siempre amigo porque no se pueden hacer miles de kilómetros sin compartir algo más que el camino.

Bendito el día en que te acercaste para ser maestro, compañero y amigo.